Wednesday, January 31, 2007

Seguros en la voluntad de Dios - Efesios 5,15-17

La publicidad de la TV incita a las personas a vivir el momento, a buscar la gratificación inmediata sin considerar las consecuencias. Así es como Satanás quiere que piensen los cristianos. Espera que disfrutemos tanto del placer pasajero del pecado, que nos apartemos de Dios. Pero cuando procedemos de forma correcta en la vida, no sólo frustramos a Satanás; también recibimos lo mejor del Señor. Examinemos hoy tres preguntas más que podemos hacernos cuando busquemos tener confianza en la voluntad de Dios. ¿Cuadra esta decisión con lo que soy en Cristo? Cualquier cosa que dañe el cuerpo o la mente no es buena para los cristianos. Un gigante de la oración que no se alimente bien, está sujeto a la ley natural de Dios: una mala alimentación significa una mala salud. Nuestras actitudes, relaciones y acciones le dicen al mundo a quién pertenecemos. ¿Honra esta decisión a Dios? La mejor manera que tenemos de honrar al Señor es con nuestra obediencia. Cualquier acción que lleve a cabo un creyente debe reflejar al Señor. Además, nuestras decisiones, deben reflejar que Dios es el dueño de nuestra vida.

Tuesday, January 23, 2007

El lobo y el león

Cierta vez un lobo, después de capturar a un carnero en un rebaño, lo arrastraba a su guarida. Pero un león que lo observaba, salió a su paso y se lo arrebató.Molesto el lobo, y guardando prudente distancia le reclamó: “¡Injustamente me arrebatas lo que es mío!”El león, riéndose, le dijo: “Ajá; me vas a decir seguro que tú lo recibiste buenamente de un amigo”.Moraleja: Lo que ha sido mal habido, de alguna forma llegará a ser perdido.
Fábula de Esopo
Sumergidos como estamos en medio de una sociedad que está dispuesta a hacer lo que sea por alcanzar el éxito personal, esta fábula de Esopo nos recuerda que en la vida no podemos andar de esa manera.La Biblia nos recuerda que habremos de cosechar lo que hayamos sembrado… algo que, en la práctica, muy pocas personas parecen aceptar. Tal parece que el enemigo de nuestras almas nos ciega al momento que estamos en condiciones de sembrar y tan sólo nos anima el lograr las metas y objetivos del momento… sin importarnos las consecuencias para quienes nos rodean. Pero, ¿quién dijo que tenemos que seguir haciendo eso? Dios está a nuestro lado brindándonos una nueva oportunidad para comenzar de nuevo. ¿Qué tal si la aceptamos? Adelante y que Dios les continúe bendiciendo.
-Raúl Irigoyen-
La experiencia me ha enseñadoque los que siembran maldad cosechan desventura. Job 4:8
Los que siembran con lágrimas, segarán con gritos de júbilo. Salmo 126:5

Monday, January 15, 2007

Orar en tiempo de necesidad - Santiago 1,1-5

La vida tiene muchos momentos de tensión cuando nos falta claridad para seguir adelante o ayudar a los demás. Por medio de la oración podemos recibir dirección. Pero, ¿cómo funciona esto? La oración comienza cuando dejamos de ocuparnos de las cosas de este mundo, para hablar con el Señor y pensar en Él. Al quitar nuestra mirada de las circunstancias y enfocarla en Dios, nuestras mentes se aclararán (Salmo 46,10). Entonces estaremos preparados para recibir Sus pensamientos y presentarle peticiones que estén centradas en Cristo. En nuestras oraciones debemos seguir el modelo que Jesús enseñó a Sus discípulos, y ser específicos en cuanto a las necesidades concretas que vemos (Mateo 6,11-13). Dios quiere no sólo darnos lo que necesitamos, sino también desarrollar nuestra fe en Él. La fe aumenta cuando vemos una correlación directa entre nuestras peticiones y Sus respuestas. Por eso es que es mejor evitar las oraciones generales, no específicas, porque ¿cómo sabríamos que el Señor ha respondido? Una lista de oración puede dar una imagen de Dios en acción. Si tenemos anotadas nuestras peticiones y Sus respuestas, nuestra fe en el poder de la oración aumentará. Una petición que Dios promete responder siempre con un "sí" es el deseo de alcanzar sabiduría. Siempre que la necesitemos, debemos pedirla a Dios, y Él nos la dará con generosidad. No nos criticará ni nos rechazará por pedírsela con demasiada frecuencia. Él desea que tengamos la mente de Cristo (1 Corintios 2,16b). ¡Qué Dios tan maravilloso tenemos! Él nos invita a venir a Él para que le pidamos. ¿En qué cosas necesita usted dirección?

Monday, January 08, 2007

Reconciliar el amor con la justicia 1 Juan 4,7-10

Los escépticos dicen: ¿Cómo puede Dios ser benigno y lleno de ira al mismo tiempo? Muchos creyentes evitar responder la pregunta porque ellos se preguntan lo mismo. Para responder, debemos entender dos cosas: el amor de Dios, y la manera como Su amor se relaciona con la justicia divina. El amor a menudo es considerado una emoción, pero, para Dios, es un propósito que comenzó antes de que el primer hombre respirara por primera vez (Efesios 1,4). La Biblia nos dice que Dios es amor (1 Juan 4,8); Su amor no se limita a ciertas personas que practican una fe "perfecta". Él ama al pecador y al santo, sin tener en cuenta sus acciones. Lamentablemente, las personas perciben sólo una característica de Dios y la utilizan para cuestionar otros aspectos de Su naturaleza. La justicia y el amor incondicional no se contradicen entre sí como algunos señalan. La verdadera justicia será dosificada con el amor, y no puede haber amor sin una genuina justicia. De igual manera, el sufrimiento humano existe bajo el paraguas del amor divino; a los creyentes no nos gusta la disciplina divina, pero ella es necesaria para hacernos volver al camino correcto (Hebreos 12,5). La justicia divina incluye el justo enojo; la ira de Dios es Su santa determinación de castigar el pecado. La muerte de Cristo, el único sacrificio aceptable que puede pagar la deuda por el pecado, ha sido rechazada por los incrédulos. Por eso, están sujetos a la ira divina. El Señor sigue amando a los incrédulos, pero Su santidad exige el castigo por el pecado. Los creyentes viven bajo la gracia, no bajo la ira. El amor incondicional de Dios está siempre presente con nosotros.