Thursday, April 19, 2007

Esta Dios en todas la circunstancias Genesis 50,15-21

La vida cristiana debe caracterizarse por un proceso de crecimiento, de la leche espiritual al alimento soido. Debemos asimilar las verdades fundamentales de nuestra fe, y luego comenzar a meditar en las que sean "sustanciosas". La pregunta: "Esta Dios en todas las circunstancias?" cae dentro de esta categoria, porque la respuesta a la misma esta en pugna con la logica humana. Es que Dios esta tanto en los triunfos como en las tragedias de la vida. O las envia, o permite que sucedan. Cuando meditemos en las verdades mas profundas de la Biblia, es importante comenzar con el caracter y las promesas del Señor. Por ejemplo, al meditar en el hecho de que El permite, en efecto, circunstancias muy dificiles, es fundamental recordar lo siguiente: Dios es bueno (Sal. 145:8, 9); Sus propositos son buenos, como lo es todo lo que El hace; Dios es soberano (Sal. 103:19), y por eso no hay nada que esta fuera de Su control; Dios promete a los creyentes que El hara que todas las cosas les ayuden a bien (Ro. 8:28); Dios cumple Sus promesas (2 Co. 1:20). Estos hechos son un filtro que podemos utilizar para comprender la presencia de Dios en todas las situaciones. Piense en Jose Fue traicionado por sus hermanos, acusado falsamente por la esposa de su amo y encarcelado injustamente; estaba indefenso y, en muchos sentidos, olvidado. Pero Jose negaba a dejarse gobernar por las circunstancias, pues entendia la gran verdad de que Dios lo habia dispuesto todo para bien. Sea que el Señor mande una prueba, una circunstancia, o que la permita, El ha dicho que la usara como parte de Su plan para nuestro bien. Lo cree usted?

Saturday, April 07, 2007

Somos parte de la resurrección - 1 Corintios 15,20-28

Gracias a la victoria de Cristo sobre la tumba, todo creyente puede esperar una vida eterna con Dios. Nuestra parte en la resurrección significa también que tendremos parte en el regreso de Jesús y en Su reino. Una teología popular, pero equivocada, dice que los santos que han muerto experimentan el "sueño del alma", y que permanecen en la tumba hasta que Cristo vuelva. Pero la verdad es que, cuando suene la trompeta, Jesús traerá con Él las almas de quienes ya han entrado al cielo, incluyendo a todos los creyentes que han muerto desde Adán. Cuando ellos desciendan, las tumbas se abrirán y los cuerpos serán transformados gloriosamente al levantarse para encontrarse con sus espíritus en el aire. Finalmente, los fieles que estén vivos ascenderán para unirse a Jesús y a la hueste de santos (1 Ts. 4,13-17). Si morimos antes de que Cristo venga otra vez a la tierra, no dormiremos en un ataúd. ¡Estaremos con Él! Los creyentes resucitados estarán con Cristo cuando Él reine y ponga fin a todos los sistemas políticos y a todo poder. Nuestra responsabilidad es vivir obedientemente en Su reino hasta que el Hijo nos presente al Padre como un regalo. Con nosotros, Dios restaurará Su reino a lo que debió haber sido si el hombre nunca hubiera pecado contra Él Un problema que enfrentan a veces los creyentes es su visión limitada: si nos concentramos en nuestros problemas y necesidades personales, olvidamos quienes somos en Cristo y qué nos tiene Él reservado. Este mundo, y sus problemas, se acabará. Entonces nos deleitaremos en nuestra nueva posición, como santos destinados al cielo y copartícipes en el retorno y en el reino de Cristo.

Friday, April 06, 2007

La prueba mas grande de amor - Isaias 53,4-5

"Pero él soportaba nuestros sufrimientos y cargaba con nuestras dolencias, y nosotros lo considerábamos golpeado, herido por Dios y humillado. Él fue traspasado por nuestras rebeldías y triturado por nuestras iniquidades.El castigo que nos da la paz recayó sobre él y por sus heridas fuimos sanados".
En estos tiempos modernos enque hay muchas definiciones de "Amor" podemos hoy reflexionar acerca de lo que es el amor verdadero, no sólo son palabras hermosas, es dar la vida a cambio de nada, como El Señor Jesús, El soporto el dolor de los asotes, la corona de espinas en su cabeza, el peso de la Cruz sobre sus hombros y no dijo, "no puedo", "no quiero", "esto supera mis fuerzas", El afrontó valientemente, porque lo hizo por amor.
El amor es la fuerza más poderosa, no es una definición vaga, egoista y barata.
Experimenta hoy el amor más puro y verdadero, acepta al Señor Jesús en tu corazón, acepta el sacrificio de la Cruz, acepta que fue por amor a tí experimeta hoy el poder sanador del amor de Dios.

Thursday, March 29, 2007

El costo de no esperar - Exodo 2,11-15

El control remoto del televisor es una práctica herramienta en muchos hogares. Determina qué programa ver, qué tan alto tener el sonido, y si seguir viéndolo o no. Quien lo tiene, ejerce el control. De manera parecida, a nosotros nos gusta tener el control de nuestras vidas, determinando cuando salir, detenernos, y hacer pausas en el camino. Un estilo de vida de espera en el Señor nos desafía, porque requiere que nos despojemos del derecho de ordenar nuestras vidas, para someternos a Él. El no esperar en el Señor puede tener severas consecuencias. Primero que todo, estaremos fuera de Su voluntad. Jesús declaró: "Separados de mí nada podéis hacer" (Juan 15,5). Nuestros esfuerzos propios, hechos sin la dirección de Dios, no le agradan a Él. En segundo lugar, estar fuera de Su propósito demora la bendición que el Señor ha dispuesto. Hay la promesa de una bendición divina a los que creen en el Salvador y son obedientes a Él (Ef. 6,8). Obedecer requiere esperar en el Señor, tanto en cuanto a Sus instrucciones como a Su tiempo. Seguir adelante sin la dirección de Dios puede tener un alto precio. A Moisés le costó su hogar en Egipto. Nuestro estilo de vida independiente puede ocasionarnos un dolor y, peor aun, causar sufrimiento para otras personas. Podemos perder relaciones, dinero y oportunidades. A más de esto, como secuela de las decisiones que hagamos sin tener en cuenta a Dios, podemos hallarnos pensando en estas tristes palabras: Si solamente... Hacer una pausa delante del Señor representa un desafío, pero la alternativa (estar fuera de Su voluntad) es demasiado costosa.

Wednesday, March 14, 2007

La falta de incompetencia como una bendición - 2Cor. 3,1-6

La falta de incompetencia puede ser un obstáculo para hacer la voluntad del Señor; puede impedirnos lanzarnos por fe para realizar lo que el Señor nos llamar a hacer. No sentirse competente no es un pecado, pero podemos pecar si no intentamos vencer ese sentimiento. Hasta el apóstol Pablo se sentía incompetente, pero no dejó que sus sentimientos lo paralizaran impidiéndole compartir el Evangelio. Más bien, dejó que el reconocimiento de sus limitaciones lo acercara más a Dios. Para los creyentes, la reacción correcta es más oración y más meditación bíblica para que nuestra confianza en el Señor se fortalezca. Cuando nos quitamos la carga que significa andar en nuestras propias fuerzas, nos sentimos motivados para actuar en el poder del Espíritu Santo. El Espíritu nos capacita para realizar todo que el Señor nos pida que hagamos. Los discípulos siguieron a Jesús por tres años, pero Sus instrucciones finales no dejaron ninguna duda en cuanto a sus limitaciones. Vayan y háblenle al mundo de Mí después de que hayan recibido el poder del Espíritu Santo. Los hombres escogidos por Jesús tampoco eran competentes (Hechos 1,4-8). Nuestra incompetencia le permite a Dios demostrar las grandes cosas que Él puede hacer. Recuerde que Moisés y David eran simples pastores, y que Gedeón era el más pequeño entre los hombres de Israel (Jueces 6,15). Sin embargo, el Señor llevó a cabo hazañas increíbles por medio de ellos. Nuestra falta de competencia, en realidad, se convierte en una bendición al llevarnos a una relación más fuerte con Dios.

Wednesday, March 07, 2007

Elegir la verdad - Juan 8,30-32

La sociedad está llena de vanas filosofías que prometen mucho pero que no dan nada. Descubrir la verdad en un mundo de falsedades gobernado por Satanás, es tan improbable como atrapar al viento en una bolsa de papel. La verdad sólo se halla en Dios y en Su Palabra inspirada. "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí" dice Jesús en Juan 14,6. Cuando nos convertimos en discípulos de Cristo, el poder engañoso de Satanás es destruido, y los creyentes se ven libres de pensamientos falsos. Lamentablemente, algunas personas jamás aplicarán la verdad de la Biblia a sus vidas. Se mantendrán voluntariamente cautivas a las mentiras del mundo. Muchos creyentes temen cambiar su modo de vida para seguir al Señor, mientras que otros se niegan a buscarle y servirle porque vivir una vida verdaderamente cristiana les parece demasiado difícil. O, porque en vez de dejar que el temor les domine, muchas personas prefieren confiar en sus propias capacidades. Podremos ver pequeños éxitos, pero no veremos satisfacción ni gozo. Por el contrario, el reconocer la verdad de Dios en cuanto a las situaciones de la vida (finanzas, relaciones, pérdidas), nos guía a tomar decisiones sabias que llevaremos a cabo con fortaleza, valentía y la plena conciencia del poder de Dios. Nunca tenderemos una vida fundamentada en la verdad hasta que aceptemos el camino de Dios como el único camino. Él honra nuestro deseo de hacer decisiones sabias y bíblicas. Cuando aplicamos la verdad, Dios acepta la responsabilidad de revelarnos Sus preceptos por medio de las Escrituras, para que podamos vivir con rectitud y en victoria.

Monday, March 05, 2007

Mirar hacia arriba cuando se toca fondo - 1 Samuel 27,1-7

David estaba cansado de la persecución. Durante ocho años, Saúl le había dado caza sin cuartel. Sin ninguna indicación de que las cosas cambiarían, David comenzó a desanimarse por su futuro. El líder ungido por Dios flaqueó en su fe. Aunque Dios había prometido prosperarlo, su confianza titubeó. No podía seguir esperando más. ¿No es así como nos sentimos a veces? Sabemos que Dios ha prometido cosas buenas a los que esperan en Él, y que cada una de Sus promesas es "sí" en Cristo (2 Corintios 1,20), pero nuestra fe, como la de David, vacila. El futuro rey de Israel evaluó sus opciones y eligió la ?mejor?: hacer una alianza con los impíos filisteos. Pero al dejar la fe por el razonamiento humano, se puso fuera de la voluntad de Dios. David se unió a los enemigos del pueblo de Dios y, al hacerlo, se olvidó precisamente de aquello a lo que se había consagrado: a ser el líder de Israel. Afortunadamente, cuando se toca fondo, como lo hizo David, se puede salir de allí. Centrarse en el Señor puede sacarle del desánimo y hacerle volver a Su presencia. Lo primero es arrepentirse: confiese su falta de fe, reciba el perdón de Dios y prometa seguirlo. Luego, fortalézcase en el Señor: recuerde Su fidelidad en el pasado, reflexione en Su poder y recuerde Sus promesas. Así, usted podrá centrar su atención en Él, no en sus problemas. Por último, decida dejar su futuro completamente en manos de Dios y pídale la ayuda de Su Espíritu Santo (Marcos 9,24). Arrepiéntase. Recuerde. Reflexione. Decida. ¿No quisiera usted transitar la ruta que lleva hacia arriba, al Padre?