Temor o fé? - Mateo 14, 22-30
Muchos cristianos pasarán por esta vida sin disfrutar de las oportunidades dadas por Dios, porque tienen el temor de vivir como Él desea. El temor puede paralizarnos y nuestra vida perderá la oportunidad de servir o de ministrar al Señor. Piense en los once discípulos que se quedaron en la barca cuando Pedro salió de ella para caminar hacia Jesús. ¿Cuántas veces debieron haber lamentado el haber elegido la seguridad, en vez del intenso gozo que produce el caminar sobre el agua para ir al encuentro del Hijo de Dios? Lamentablemente, muchos cristianos se quedan en la barca toda su vida, también. Al final, estas mismas personas se preguntarán por qué sus vidas les parecen vacías. Sucumbimos fácilmente al poder del temor cuando intentamos enfrentar los problemas con nuestras propias fuerzas. No fuimos creados para vivir de esa manera. Dios nos hizo para que funcionáramos mejor cuando dejamos que el poder divino de Jesucristo reemplace nuestra debilidad. Mientras caminaba sobre la superficie del mar de Galilea, Pedro miró los fuertes vientos y recordó que ningún ser humano puede andar sobre el agua. Sus fuerzas no fueron suficientes para mantenerlo a flote y se hundió rápidamente. Pero el maravilloso poder de Jesús fue suficiente para levantarlo del mar y llegar ambos seguros a la barca. El temor puede paralizar al creyente y, obstaculizar el plan del Señor. Pero el responder con fe a la dirección de Dios libera el poder divino y pone en movimiento Su obra. En el momento que salimos de la barca y nos alejamos de nuestras limitadas fuerzas, andamos por fe.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home